Los cráneos de dos jovenes del norte de México, que... están tostados.

martes, marzo 27, 2007

Me encontré un peso.

Tomaba el camión para regresar a casa y pagué con un billete de veinte, el conductor no tenía feria así que decidí esperar por los 5 pesos que me faltaban, llegué a mi destino y bajé del autobús, para ese momento el conductor ya tenía mi dinero, me lo dio y me bajé.

Hoy fui a las clases que mas odio muy a mi pesar y mi voluntad casi no me lo permitía, la clase de las 4 de la tarde. Terminó la sencilla clase y me fui mi dulce dulce hogar, hice la parada al camión y resultó ser el mismo conductor solo que ahora yo tenía, como pocas veces, el cambio exactito. Extendí mi mano y pagué mi cuota de $4.50. Me acomodé en un asiento vacante y pensé "Este asiento no me convence mucho", todos se bajaron en la siguiente parada que era todavía dentro de la universidad. Miré a mi alrededor y me di cuenta que tenía todos los asientos excepto 2, a mi disposición. No supe que hacer, pues el trayecto a casa no es mas que de 5 minutos y faltaban 2. ¿Qué me hacia sentir inseguro, después de todo, del asiento en el que estaba?. Decidí que era lo mismo en cualquier lugar, pero me deslicé hacia el asiento contiguo a la derecha, ese que está en la ventana, y no puedo creer que lo que me pasó ahí me hiciera sonreír el resto del camino: mientras cambiaba de asiento me encontré una moneda de un peso en el suelo.

3 comentarios:

Pavel dijo...

give me back my peso!!

esto esta raro
estoy en la compus de la facu y mi cuenta blogger esta abierta :s
no se como rayos
alguien me esta observando
TU!!!!
tu le has de haber dicho algo a googlee xD
hahahaha

sobres

Kekoman dijo...

pavel, no te hemos visto desde este comment.
en dónde te has metido?

Irving.Servin dijo...

ojala todos se encontraron un peso todos los días...

jaja el mundo sería un lugar mejor, aunque por mexicanos siempre habría un gandalla que buscara el peso de los demás =/

ya me awite, arriba el malinchismo!